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Piedras Chacras 7

Sonoterapia y Musicoterapia ¿Qué es y cuáles son son Beneficios?

Musico terapia
El sonido tiene un poder enorme que puede cambiar nuestro estado de salud, nuestro estado de ánimo e incluso inducir experiencias espirituales. Todo esto se ha olvidado en nuestra cultura moderna, pero basta con mirar atrás para descubrir el papel que la música ha desempeñado en nuestra evolución.

Los reyes y conquistadores de la antigüedad fueron seguidos por músicos, arpistas y cantantes que fueron llamados a levantar el ánimo después de eventos negativos, antes de las batallas, eventos espirituales o cuando fue necesario. En todas las religiones, el canto y el uso de instrumentos musicales sanadores han sido una parte integral del viaje espiritual: desde los famosos cantos gregorianos del cristianismo hasta los mantras orientales.

En las culturas “primitivas” el sonido también se utilizaba directamente sobre los enfermos para curar, o se utilizaba para reunir animales, dar órdenes y celebrar cualquier rito que sea curativo, auspicioso y, en general, para atar a la comunidad.

¿Qué es y para qué sirve la sonoterapia?

Uno de los recursos curativos a través del sonido es la antigua técnica vocal del Canto Armónico. El Canto Armónico es el arte de crear dos o más voces simultáneas, un tono fundamental y los sonidos armónicos que resuenan en él. Al emitirlas, se configura una onda que actúa en diferentes niveles, se crean nuevas conexiones neuronales que facilitan el pensamiento creativo, se restablece la armonía entre los dos hemisferios cerebrales, se carga la corteza y se equilibra el cuerpo y la mente.

El sonido es energía y como tal, siempre permanece donde la persona más lo necesita, disolviendo la cristalización de la energía dañina mucho antes de que llegue al cuerpo físico. Es medicina preventiva en su estado más puro.

El sonido sanador es por lo tanto un medio a través del cual la persona se abre, el sonido le da la oportunidad de expresar y percibir sus emociones, mostrar o comunicar sus sentimientos a través de un lenguaje no verbal.

Sonoterapia:Efectos y beneficios

El objetivo de la sonoterapia es desarrollar las funciones residuales potenciales del individuo para que pueda lograr una mejor integración interpersonal y mejorar su calidad de vida, entrando en contacto con un estado de profunda presencia y observación.

Los Sanadores de Sonido utilizan una combinación de voz y varios instrumentos acústicos como los cuencos tibetanos de 7 metales típicos de la sonoterapia, un conocimiento funcional del sonido, la intención y la intuición creará cambios poderosos en cada nivel de nuestro ser. Concienciación y armonía en nuestro interior y gracias al principio de la “resonancia simpática”, incluso en el mundo exterior que nos rodea.

“Cuando las ondas sonoras entran en el cuerpo, las vibraciones de sus células vivas se producen por resonancia, lo que ayuda a restaurar y fortalecer la organización de la salud. El alto contenido de agua en los tejidos corporales contribuye a la transmisión del sonido y su efecto general puede compararse con un masaje profundo a nivel atómico y molecular. ”

Olivea Dewhurst Maddok
El Libro de Terapia del Sonido, 1993

Orígenes e historia de la curación con sonidos

La sonoterapia nació hace medio siglo, de la mano de los ingleses Sir Peter Guy Manners. Según G.C. Peyton (“doctor” en Bioenergética y Medicina Cimática) quién descubrió más de seiscientas frecuencias individuales de curación, cada una característica de una parte diferente del cuerpo, de un tejido, de un órgano, de una glándula, de una patología particular o incluso de un estado emocional o psíquico específico.

Normalmente, cuando piensas en un sonido, piensas en algo que necesitamos escuchar. En la cimaterapia (sonoterapia) esto no es exactamente así: se trata literalmente de transmitir y transferir frecuencias sonoras precisas a los tejidos y estructuras de los seres humanos. Cada parte y cada órgano del cuerpo produce un armónico, un sonido; este sonido es muy pequeño y diminuto.

Esta última frase constituye la base sobre la que se asienta toda la arquitectura teórica de la sonoterapia. Sin embargo, este principio básico, según el cual cada parte y cada órgano del cuerpo produce una vibración, no ha sido formulado después de una observación experimental directa, sino que es una herencia de la humanidad y una conciencia de muchas culturas alrededor del mundo.

¿En qué consiste la Musicoterapia?

La musicoterapia es una disciplina basada en el uso de la música como herramienta educativa, de rehabilitación o terapéutica. Se sabe desde hace tiempo que la escucha y la interpretación de sonidos y melodías pueden actuar sobre los estados de ánimo y las emociones en virtud de sus propiedades relajantes o estimulantes.

Sin embargo, más recientemente, el interés científico se ha centrado en la posibilidad de utilizar esta práctica como terapia complementaria, en diversas condiciones patológicas y para-fisiológicas. La musicoterapia puede mejorar la salud del paciente en diferentes niveles, facilitando el logro de los objetivos del tratamiento.

¿Cuándo se puede aplicar la cura con sonido?

La experiencia musical puede influir, de hecho, en muchas áreas, como las funciones cognitivas, las habilidades motoras, el desarrollo emocional, las habilidades sociales y la calidad de vida. La musicoterapia se puede aplicar al embarazo, a la educación escolar o a tratamientos de estrés.

Dependiendo del caso, el enfoque de esta disciplina es diferente y puede incluir, por ejemplo, escuchar piezas, tocar con instrumentos, improvisar libremente, cantar, bailar o moverse. En las escuelas, la musicoterapia se utiliza generalmente con fines psicopedagógicos, ya que puede contribuir a la organización de una personalidad equilibrada y madura.

El papel de la música en la medicina

La relación entre la música y el cuerpo ha sido objeto de interés desde la antigüedad y, con el desarrollo de la medicina moderna, hemos tratado de profundizar el potencial curativo de la escucha o la producción de melodías, utilizando medios cada vez más refinados (neurociencia). Con el tiempo, se han estudiado y confirmado los efectos beneficiosos de la música, tanto en las funciones cognitivas como fisiológicas del hombre; uno de los objetivos de estas investigaciones era indicar qué enfermedades podrían beneficiarse de la experiencia musical.

Hoy en día, se sabe que la disciplina puede asociarse con éxito a las terapias psiquiátricas: escuchar y cantar puede reducir, por ejemplo, los síntomas de la esquizofrenia y controlar los estados de agitación asociados con la demencia, mejorando la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Algunos resultados científicos indican que la musicoterapia puede ayudar a los niños con trastornos del espectro autista mejorando sus habilidades de interacción social, comunicación verbal e iniciando conductas específicas.

Beneficios de la musicoterapia

La musicoterapia también puede ser útil en enfermedades que causan marginación (por ejemplo, afasia, amnesia, etc.), permitiendo al paciente expresar y comunicar emociones, sentimientos y estados de ánimo a través de un lenguaje no verbal. Además, la música puede ser usada como una herramienta para facilitar el movimiento y la rehabilitación neurológica después de un derrame cerebral.

Otros estudios han reportado los efectos beneficiosos de la musicoterapia en los niveles de ansiedad de los pacientes con enfermedad cardíaca y pulmonar grave. Por último, la música ha demostrado ser eficaz para aliviar la ansiedad y la percepción del dolor, incluso en condiciones complejas, como en pacientes que esperan procedimientos médicos o cirugía.

¿Cuál es la función de la música terapéutica?

La música terapéutica ha alcanzado una posición destacada en el campo de las intervenciones psicológicas desde los años sesenta. Esta disciplina implica el uso de la música, el sonido, el ritmo y el movimiento para facilitar y facilitar la consecución de diversos objetivos, como la enseñanza, la rehabilitación o el tratamiento de la afección.

La musicoterapia se lleva a cabo con la contribución de un musicoterapeuta cualificado, que se dirige a un solo usuario o a un grupo de personas para planificar intervenciones útiles para desarrollar o mantener habilidades cognitivas, emocionales, sociales o físicas (como la coordinación motora). Específicamente, para emprender un camino terapéutico con los pacientes, estos profesionales deben tener habilidades psicológicas y médicas, así como experiencia en el campo de la música. El enfoque del musicoterapeuta puede ser básicamente de dos tipos:

  • Musicoterapia activa (tocar): la interacción entre el musicoterapeuta y el paciente se produce a través de la producción directa de sonidos utilizando la voz, instrumentos musicales u objetos simples.
  • Musicoterapia receptiva (escucha): se basa en la escucha de piezas musicales; al paciente se le atribuye una cierta actividad en la percepción, imaginación y elaboración de las melodías propuestas.

Musicoterapia y actividades relación cuerpo-música

Los resultados de la investigación científica encaminada a comprender en qué mecanismos fisiológicos interviene la música, han establecido que es capaz de influir en el eje hipotálamo-hipófisis y en el sistema nervioso autónomo (el mismo que controla otras funciones involuntarias como la digestión y el latido del corazón). Actuando a estos niveles, el sonido sería capaz de modular una serie de respuestas metabólicas.

El bienestar mental que se experimenta al escuchar una pieza musical, por ejemplo, se debe a la capacidad de la melodía para activar en el cerebro las redes neuronales relacionadas con el placer: las notas desencadenan la producción de endorfinas, que mejoran el estado de ánimo y afectan la relajación. Los descubrimientos más recientes han demostrado un papel positivo de la música en la recuperación metabólica del estrés, en la motilidad gástrica e intestinal y en la reducción del nivel de ansiedad, con un efecto protector sobre el sistema cardiovascular.

En algunos casos, los estudios científicos han revelado ventajas ya en el útero, es decir, desde el período prenatal. A lo largo de los años, pues, se han demostrado los efectos beneficiosos sobre la actividad física: escuchar música durante el entrenamiento ayudaría a aumentar la velocidad del ejercicio y la resistencia al estrés, mejorando el rendimiento deportivo.

Esto es posible gracias a la estimulación de la región cerebral responsable de la planificación y ejecución de los movimientos. Más allá del rendimiento deportivo, la investigación científica demuestra que escuchar música durante el ejercicio físico puede ayudar a la coordinación y al movimiento del cuerpo.

Campos de aplicación de la Música terapéutica

En cuanto a la terapia y la rehabilitación, las áreas de intervención de la musicoterapia se refieren principalmente a la neurología y la psiquiatría, con especial referencia a:
Entre los principales objetivos que se persiguen con la musicoterapia se encuentran:

  • Estimular la comunicación y permitir que el paciente exprese libremente sus emociones;
  • Mejorar los trastornos de conducta que son difíciles de controlar (como la agresión, el aislamiento o la ira);
  • Reducir el uso de drogas psicotrópicas;
  • Mantener o estimular las capacidades residuales, mejorando la calidad de vida.

Musicoterapia durante la infancia

Durante la infancia, la música puede influir en el desarrollo cognitivo, lingüístico, emocional y social del niño, ya que estimula ciertas áreas del cerebro. Aprender a tocar un instrumento, puede facilitar el aprendizaje, mejora la atención, contribuye al control de las emociones y a la expresión de la creatividad.

Durante la infancia, las actividades musicales facilitan la lectura y el reconocimiento de las palabras, ya que jugar con las dos manos activa la corteza visual de ambos hemisferios cerebrales. Escuchar también tiene ventajas, ya que el ritmo y las melodías pueden tener un efecto positivo en la concentración. Por estas razones, la musicoterapia tiene una aplicación útil en el tratamiento de la dislexia: en varios casos, los niños que tocan un instrumento han demostrado una mejora en la corrección de la lectura y la escritura y en las pruebas de segmentación y fusión fonética.

En los niños con síndrome de Down, la musicoterapia puede estar asociada con técnicas psicomotoras y terapia del habla. Este enfoque permite mejorar el conocimiento del cuerpo, el desarrollo de la percepción y la organización temporal, la coordinación motora y la verbalización.

En la infancia, la intervención de la musicoterapia también puede ser útil en el manejo del autismo, una enfermedad caracterizada por un deterioro cualitativo de la interacción social, que es evidente a través de comportamientos no verbales anormales, incapacidad para desarrollar relaciones con los compañeros adecuadas al nivel de desarrollo, y la falta de reciprocidad emocional.

En estos pacientes, la experiencia musical debe apuntar a desarrollar técnicas de comunicación, estimular la empatía y fortalecer la expresión de las emociones. La musicoterapia, por lo tanto, permite que el mundo exterior entre en comunicación con el niño autista, favoreciendo el inicio de un proceso de apertura.