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Piedras Chacras 7

Cuenco tibetano de 7 metales. Aprende a tocar la Música de Curación

El cuenco tibetano es un instrumentos milenario capaz de generar música y vibraciones especiales, las cuales equilibran y alimentan energéticamente al ser humano. Suelen ser llamados tazones cantores y también cuencos del Himalaya. Éstos han sido utilizados durante milenios por los monjes budistas del Tíbet, quienes desde tiempos remotos han incluido a los cuencos de 7 metales en sus ceremonias, pero también en rituales de sanación.

De igual forma, los cuencos tibetanos se usan para la meditación, Con ellos, se logra alcanzar estados de concentración profunda que permiten la elevación de la mente a planos superiores.

Sus efectos para la relajación del cuerpo y clarificación mental han sido estudiados, llegando a la conclusión de que estas cualidades sobre el humano provienen de la resonancia magnética que genera la vibración al hacerlos tocar. Sin embargo, la sabiduría milenaria ha comprendido los beneficios de la música y vibraciones de estos instrumentos, sin necesidad de estudio científico alguno.

De igual forma, la práctica recurrente del uso de estos instrumentos están siendo estudiados en la actualidad, como un mecanismo eficaz para la lucha contra diferentes trastornos como el estrés o la ansiedad. Tal estudio representa un fuerte aval de los beneficios de este instrumento sobre el ser humano.

¿Qué es el cuenco tibetano y para qué sirve?

Los cuencos tibetanos son instrumentos metálicos muy antiguos, usados principalmente por los monjes budistas para la meditación. Igualmente para la limpieza de chakras y liberación de la mente. Su uso se remonta hasta los 2 000 años antes de la era cristiana.

Lo cual ubica su aparición en la era pre budista, en la denominada Edad de Bronce China. Aunque algunos estudiosos ubican sus orígenes en la India, en los tiempos de Buda, en el año 500 antes de Cristo. Según esta corriente histórica, estos instrumentos serían introducidos a las montañas del Himalaya, a través de la ruta de la seda, a principios el siglo I de la era cristiana.

Origen del tazón cantor

Una leyenda muy conocida con respecto al origen de estos cuencos es el relacionado con un meteorito, el cual cayó en una población y de cuyo contenido metálico se realizaron los primeros cuencos. En principio, estos instrumentos se usaron a modo de platos contenedores para la comida, pero visto el sonido especial que producían comenzaron a ser introducidos en rituales ceremoniales.

Durante mucho tiempo, los cuencos tibetanos fueron un secreto bien guardado por los monjes, quienes no revelaban el proceso de su elaboración, ni cómo hacerlos sonar. No obstante, el secreto terminó por dejar de serlo.

Su arribo a occidente, data de los años 60, cuando los diferentes movimientos New Age comenzaron a explorar la cultura oriental, llevando de regreso consigo el secreto de los cuencos tibetanos.

Propiedades de los cuencos tibetanos y su música

Los cuencos tibetanos o cuencos del Himalaya son capaces de generar un sonido y onda vibratorio. Esto se produce al golpear o frotar una baqueta de madera (a veces recubierta con algodón o goma) sobre el cuenco o a su alrededor. Por esta razón, los cuencos suelen ser llamados “cantores”.

En líneas generales, los cuencos tibetanos han demostrado sus poderes curativos, así como coadyuvantes de:

  • Alivio del estrés y disminución de la ansiedad.
  • Ayuda a equilibrar los chakras.
  • Mejora el equilibrio de los hemisferios cerebrales.
  • Proporciona claridad mental.
  • Ayuda a mejorar la creatividad.
  • Activa los estados de ánimo.
  • Coadyuva en el tratamiento de dolores de cabeza.
  • Ayuda a entrar en estados de meditación profunda y entrar en contacto con el “yo” interno.
  • Son usados para lograr una mayor concentración, a la par que ayudan en el tratamiento del insomnio.

Los 7 metales de los cuencos tibetanos

Tradicionalmente, los cuencos tibetanos están hechos de siete metales, los cuales representan a un elemento o metal alquímico de los planetas clásicos de la astrología, a saber:

  1. Oro (representando al sol)
  2. Plata (representando a la luna)
  3. Mercurio (representando al planeta Mercurio)
  4. Hierro (representando al planeta Marte)
  5. Cobre (representando al planeta Venus)
  6. Plomo (representando al planeta Saturno)
  7. Estaño (representando al planeta Júpiter).

La música de los cuencos tibetanos. El sonido de la curación

La materia de la cual se compone el cuerpo humano, genera su propio campo energético y vibratorio, al igual que todos los seres vivos. Según el Kibalion, libro que enseña sobre el Hermetismo, «Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra». Esta vibración suele verse afectada, positiva y negativamente, por las vibraciones a su alrededor. La cual puede provenir de otros seres vivos, pero también de medios electromagnéticos (por ejemplo: tv, móvil, computadora etc.). Por su parte, si las vibraciones que se reciben están mal canalizadas, pueden generar alteraciones en la persona receptora.

En tal sentido, la música de los cuencos tibetanos genera una onda vibratoria muy saludable, pues logra llevar al plano energético corporal al equilibrio, la serenidad y la claridad. Asimismo, los epicentros energéticos del cuerpo (chacras) logran mejorar el flujo de energía que corre a través de ellos.

La música y vibraciones provenientes de estos instrumentos son capaces de afectar las ondas cerebrales. Esto, a través de la resonancia que va generando la música y es trasmitida al cerebro. La situación antes descrita, genera estados de calma y cierta intensidad de pensamiento. Incluso, estudios científicos de la Universidad de Granada avalan como las vibraciones y la música reducen considerablemente el dolor en casos de fibromialgia, depresión, estrés e insomnio.

Estos estudios son demostrables con un simple experimento casero. Basta colocar una canción de heavy metal mientras realizamos cualquier actividad, para ver como se produce cierta aceleración nerviosa e incluso euforia. En tal sentido, las ondas agudas y estridentes causan una aceleración en las ondas cerebrales. Por el contrario, se puede realizar el mismo ejercicio con un cuenco tibetano, a objeto de ver como se producen pensamientos de calma y serenidad.

Cómo tocar el cuenco tibetano. Aprende a usarlo

El cuenco tibetano puede ser tocado colocándolo sobre una base o cojín preparado y adaptado al cuenco, o sobre la mano. Cada método dependerá del tamaño del cuenco y la comodidad que el practicante encuentre en su uso.

El sonido del cuenco tibetano ¿Cómo lo hago sonar?

Primero que nada, es necesario recordar que un cuenco es un instrumento, por lo que la energía que genere estará estrechamente enlazada con la energía de quién lo toca Así, se debe procurar estar en cierto estado de calma emocional o mental, previo a activar su sonido.

Se debe colocar el cuenco sobre un cojín de cuencos, aunque también funciona sobre una superficie plana y sólida. Si no se posee un cojín y el cuenco tiene un tamaño manejable, se puede colocar en la mano izquierda. En la derecha se tendrá la baqueta con la cual se pueden dar pequeños golpes sobre el cuenco para acostumbrarse a su sonido. Hecho esto, se debe levantar el cuenco hasta colocarlo a la altura del abdomen. Con la otra mano se comenzará a frotar el borde exterior del recipiente con el brazo entero, no sólo girando la muñeca. En cada movimiento el ejecutante se debe concentrar en su respiración, a la vez que escucha el sonido del cuenco.

¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?

Los monjes tibetanos tienen la creencia de que el sonido es capaz de construir o crear, pero también de que tiene el potencial de destruir. Al respecto, los tonos generados por los cuencos tienen la capacidad de penetrar en el escucha, generando un estado diferente, encaminado hacia la paz interior. Con su uso, se logran efectos terapéuticos corporales, pero también psíquicos e incluso espirituales.

Así, la música del cuenco se puede utilizar como terapia, la que a su vez se puede presentar en diferentes formas, a saber:

  • De ejecución directa. Esta terapia es la más sencilla y fácil de realizar, pues basta que la persona comience a tocar el cuenco, de la forma antes explicada, a objeto de que los efectos sanatorios y armónicos de este instrumento comiencen a ejercer sus efectos.
  • Masajes. El sonido armónico del cuenco se debe dirigir a cada zona del cuerpo que requiera atención (por dolor, estrés o fatiga).
  • Limpieza de chacras. Igual que el caso anterior, el cuenco tibetano puede ser colocado sobre cada chakra del paciente, haciendo sonar el cuenco sobre cada uno de éstos puntos energéticos, a objeto de lograr su limpieza y equilibrio.

Comprar cuencos tibetanos al mejor precio

El sonido de los cuencos tibetanos es único. En ocasiones podemos disfrutar su música, incluso a través de grabaciones y videos. Sin embargo, su verdadero potencial, ligado a las ondas vibratorias que se producen al tocarlo, sólo pueden provenir de un contacto directo con este instrumento. En función de ello, se sugiere adquirir un cuenco y su correspondiente baqueta, a objeto de disfrutar de los beneficios que el sonido del cuenco pueda ofrecer.

Existe una amplia variedad de cuencos tibetanos en el mercado, adaptables a los gustos del particular. Estos varían de precio en función del material del que puedan estar hechos, el tamaño y el grosor. Pero con independencia de la elección, siguiendo las instrucciones de cómo tocarlo, aquí expuestas, el practicante puede sentir sus efectos casi de inmediato.

Si bien el mismo suele ser usado inicialmente para la meditación, el conocimiento de esta práctica no condiciona en modo alguna el beneficiarse de los poderes del cuenco. Como ya se mencionó, la ayuda en la meditación es sólo una de las tantas facetas de este hermoso instrumento que nos ayudará a contactar con nuestro yo interno, a la par de mejorar nuestra salud y concentración mental. Para ello, basta la disposición del iniciado, así como un instrumento, para dejarse llevar por los beneficios que el cuenco tibetano tiene preparado para nosotros.

¿De qué material son los cuencos sagrados tibetanos?

Suelen estar hechos de diversos metales, pudiendo encontrarse cuencos de cinco metales (mercurio, hierro, cobre, plomo y estaño), siete y hasta doce metales. También pueden estar hechos sólo de un metal (usualmente de bronce). Aunque también se han visto cuencos de latón. Sin embargo, se debe recordar que cada metal generará un sonido diferente.

Cuencos de 7 metales

 

Tradicionalmente, un cuenco tibetano debe estar hecho de una aleación de siete metales (oro, plata, mercurio, hierro, cobre, plomo y estaño). Según la creencia, la unión de los siete metales permite la conexión astrológica de los siete planetas astrológicos (incluyendo al sol y la luna que son planetas según la astrología antigua). Esta combinación genera un sonido particular en función del metal predominante en su elaboración.

Cuenco tibetano de cuarzo

Son una variedad dentro de los cuencos tibetanos. Están hechos de cristal de cuarzo, pero para su confección se requiere un cuarzo de extrema pureza. Por ello, principalmente se recurre a los cuarzos hechos de arena de sílice. Este cuarzo es sometido a temperaturas de miles de grados, lo cual garantiza la maleabilidad del material para fabricar el cuenco.

Ahora bien, se debe recordar que el cuenco de cuarzo no es propiamente un cuenco tibetano, aunque si toma todos los principios sanadores de los cuencos tibetanos y potencias sus efectos con la pureza y equilibrio que proporciona el cuarzo. Lo anterior significa que el cuenco de cuarzo suena y debe ser tocado como un cuenco tibetano, pero no son exactamente lo mismo. Se podría decir que los cuencos de cuarzo son el fruto de la fusión de la sabiduría milenaria con la tecnología moderna. Así, desde los años 80 se tomaron los principios de los cuencos tibetanos y se logró utilizar el cuarzo para fabricar estos innovadores cuencos.

¿Cómo limpiar un cuenco tibetano?

Lo primero que se debe señalar es que la limpieza a la cual se está haciendo referencia es una limpieza física, pues la energía que genera el propio cuenco al hacerlo sonar lo limpia de cualquier energía pesada o negativa.

Una vez expuesto lo anterior, se debe agregar que existen diferentes formas de proceder a la limpieza física de éstos. Para ello, se puede acudir a un jabón líquido suave y frotarlo sobre la superficie del cuenco para luego retirarlo con un trapo seco, toalla o papel secante. Este proceso también puede ser ejecutado con un limón, para lo cual se corta un limón a la mitad y se frota con fuerza sobre la capa interna y externa del cuenco. Después se limpia el cuenco con agua del grifo y se seca, sin dejar ningún rastro de humedad en éste.

También se hace necesario recordar que la limpieza del cuenco dependerá del material del cual está hecho. Así, por ejemplo si se trata de una aleación de metales con preponderancia de plata, para su limpieza se debe utilizar un esmalte de plata o baño de plata. Si es está hecho con preminencia de oro, entonces deberá usarse un limpiador de joyas que contenga amoniaco.

Limpiar el cuenco tibetano de cuarzo

En el caso de estos cuencos se puede acudir a una mezcla de agua y bicarbonato de sodio para hacer una pasta. Dicha pasta se debe aplicar sobre el cuenco con un cepillo de dientes. Una vez cubierta las áreas internas y externas se puede retirar la mezcla con agua. El cuenco se puede secar con una toalla o dejarlo al sol un par de horas.

¿Se puede beber agua de un cuenco tibetano?

No es recomendable beber directo del cuenco tibetano, ya que al ser de metal, puede liberar toxinas al entrar en contacto con el agua. Esto es un efecto de cualquier metal que libera partículas sobre el líquido que entra en contacto con él (proceso de percolación). Por su parte, la mayoría de las partículas de los metales son tóxicas para el ser humano, por lo que su ingesta podría ser perjudicial para la salud.

En caso de que se quiera recargar energéticamente el agua en el cuenco tibetano, se debe introducir el agua en un recipiente contenedor, el cual puede ser un vaso, y que luego se puede introducir dentro del cuenco.

¿Para que puedes usar el cuenco tibetano?

Sus usos son muy variados. Además de la recreación propia que produce la música, el cuenco puede ser usado para la meditación, para dar masajes, hacer ejercicios energéticos y para la relajación y armonización.

El cuenco tibetano para meditación

Uno de los usos más comunes y ancestrales de los cuencos tibetanos es para la meditación, al punto de que todos y cada uno de los monjes del Tíbet, incluido el Dalai Lama, comienzan y terminan sus meditaciones con la música de los cuencos. Durante la meditación, los cuencos ayudan a amplificar los mantras y permitir una mayor concentración.

Masajes con cuencos tibetanos

Los cuencos tibetanos también tienen efectos terapéuticos físicos. Para ello, se puede aplicar su sonido, acercándolos a la zona en donde se sienta alguna dolencia o malestar. Así, en posición acostada, se coloca el cuenco en el área cercana a la dolencia y se hace vibrar el cuenco. Este masaje tiene mejores efectos si se tiene un conocimiento acerca de los chacras.

En tal sentido, colocar el cuenco tibetano en el área cercana al chakra de la raíz ayudará a trabajar el área de los pies, piernas, intestinos, sangre y huesos. Por su parte, si se coloca en el chakra sacro, ayudará a mejorar y aliviar el área de los riñones, los órganos reproductivos y el aparato digestivo. Al colocarlo sobre el chakra solar, el sonido y ondas vibratorias del cuenco ayudará en los procesos del estómago, en la generación de la bilis, en los procesos del páncreas y el hígado.

Colocándolos y haciéndolos sonar sobre el chacra del corazón ayuda a mejorar los procesos relacionados con el corazón y la parte baja de los pulmones. El masaje con el cuenco también puede ser aplicado en el chacra de la garganta, lo cual es muy beneficioso para los pulmones, la mejora de la voz y la garganta, así como de los bronquios. En los chacras del tercer ojo y de la corona, los cuencos tibetanos están asociados a la meditación, aunque no se descarta su uso para masajes de relajación en caso de dolores de cabeza.

Ejercicios energéticos con el cuenco

Se debe recordar que la música del cuenco tibetano produce un efecto inmediato, pero tal efecto sanador tiende a desaparecer con el paso del tiempo. Por ello, los expertos sugieren que el cuenco sea utilizado como un ejercicio para sanar el interior del practicante y le permitan evolucionar hasta encontrar su camino interno.

A tales efectos, el cuenco tibetano funciona como un medio para realizar ejercicios, pues su música proporciona energía al cuerpo, pero a su vez ayuda a que éste produzca su propia energía revitalizadora y evolutiva. Así, la práctica continua del tocar el cuenco tibetano se constituye en un ejercicio energético para que el ser humano desarrolle su energía interior.

Música Sanadora: Relajación y armonización

De igual forma, la música de los cuencos es una forma de relajación, pues las ondas vibratorias de los cuencos equilibran al cuerpo humano y libera las tensiones acumuladas. Con ello, se alcanzan estados de serenidad y relajación, inducidos por las ondas del cuenco, pero también por las ondas alfa que se liberan desde el cerebro con la música, lo cual produce un estado de sedación natural.

Beneficios de usar el cuenco tibetano

Si has decidido comprar un cuenco tibetano es porque eres consciente de la multitud de beneficios que puede aportar a tu equilibrio, de todas formas, te destacamos algunos de los casos más relevantes en los que el tazón cantor te puede beneficiar.

Ayuda en la meditación

Como ya se mencionó, el sonido y ondas vibratorias de los cuencos ayuda a liberar la mente y mejora la concentración en la meditación. En este sentido, permite la emisión de ondas alfa desde la propia mente humana, lo cual es una vía rápida para alcanzar planos superiores de conciencia. También ayuda a concentrarse en el aquí y en el ahora.

Limpia la energía acumulada

Siendo que el cuerpo humano está compuesto en un 80% de agua, las ondas vibratorias emitidas por los cuencos literalmente mueven las energías en el cuerpo humano y logra que las mismas se purifiquen o “desintoxiquen” de cargas acumuladas.

Mejora problemas de insomnio

En función de los estados de armonía a los que eleva la conciencia, la música de los cuencos permite la relajación y la paz interior, lo que a su vez hace que sea posible conciliar el sueño con mayor facilidad.

Técnica excelente de relajación

Para aprovechar los beneficios del cuenco tibetano para la relajación, basta comenzar a tocarlo y concentrarse en la respiración mientras se produce la música. Con esto, se generará un efecto de calma y armonía, tanto en la mente, como en el cuerpo de la persona.